lunes, 22 de febrero de 2010

TALIDAD


Siempre que estoy bajo estrés emocional mi cuerpo reacciona. Te he oído hablar acerca de que las cosas son tal cual y que hay que tomar las cosas tal como son, es decir, la «talidad» y ello ha sido la clave para sosegar mi mente.

¿Puedes darme alguna otra clave para relajar mi cuerpo?


La llave de oro de la «talidad» no es una llave ordinaria; es la llave maestra.

Puede servir para la mente, puede servir para el corazón, puede servir para el cuerpo, sólo que el cuerpo necesitará de un poco más de tiempo.

Cuando me oíste hablar acerca de la "talidad", en primer lugar se sosegó tu corazón: sentiste la brisa fresca de la talidad y te llegó una profunda aceptación de la existencia.

Pero a medida que el corazón se sosiega, provoca que la mente empiece a cambiar.

La mente será la segunda, aunque necesita un poco más de tiempo que el corazón.
Pero la misma llave servirá y tu mente también se serenará.

El cuerpo será el tercero, porque la posición es ésta: tu ser es tu centro, y lo más cercano a tu ser es el corazón; lo siguiente es el círculo de la mente, y luego el círculo exterior del cuerpo.

El cuerpo es el círculo más alejado del ser, por eso las cosas tardan un poco más en llegar.

Así que cuando estés tumbado en tu cama, permite que el cuerpo sienta la "talidad," que sienta que si estás padeciendo un resfriado, ello es correcto, está bien.

UN RESFRIADO NO ES UNA ENFERMEDAD , ES UNA LIMPIEZA.

El mecanismo interior de tu cuerpo tiene una capa de mucosa. Es una especie de lubricante que hace que tu cuerpo funcione más suavemente, más fácilmente.

Y al igual que cualquier mecanismo, tú también necesitas cambiar de lubricante de vez en cuando: al menos una o dos veces al año la mucosa que se ha hecho vieja y ya no es tan eficiente como solía ha de expulsarse, y el cuerpo crea una nueva mucosa.
Un resfriado no es una enfermedad; por eso no hay medicinas para el resfriado.

Si fuera una enfermedad habría una medicina.

Por eso el dicho reza:

«Si no tomas medicinas, siete días durará tu resfriado; si tomas medicinas, durará una semana».

Con medicinas o sin ellas, no es una enfermedad: es un proceso de limpieza. Así que acéptalo, e incluso cuando haya una cierta enfermedad en tu cuerpo, no la resistas.

Usa medicinas, pero tu actitud general y tu disposición psicológica deben ser diferentes.
La medicina puede utilizarse con dos actitudes diferentes, con dos puntos de vista casi diametralmente opuestos.

Uno de ellos es querer destruir la enfermedad.

¡¡¡ES UNA ACTITUD NEGATIVA!!!!

Esta es la actitud de casi todo el mundo. Pero alguien que entienda la talidad no tendrá esa actitud.

Su actitud será la de aceptar que, tal vez, en este momento, esta enfermedad es necesaria.

No la rechazas. Tomas la medicación para ayudar al cuerpo a que acepte la enfermedad, para darle al cuerpo la suficiente fortaleza para poder convivir con la enfermedad en talidad.

No tomas la medicación en contra de la enfermedad; tomas la medicación para ayudar a tu vitalidad, a tu salud a ser lo bastante fuerte como para aceptar esa enfermedad como una amiga y no crear ningún antagonismo.

Y te sorprenderá comprobar que esta idea de la talidad te ayuda con los desórdenes emocionales y sentimentales de tu corazón, con las confusiones de tu mente y con las enfermedades de tu cuerpo.

OSHO