sábado 12 de febrero de 2011

"EL TIEMPO ES SIEMPRE INCIERTO"-OSHO




Ésta es la dificultad con la mente: la mente quiere certeza, y el tiempo es siempre incierto.
Así que, cuando la mente encuentra por casualidad un pequeño espacio de certeza, se siente segura, rodeada de una especie de permanencia ilusoria.
Tiende a olvidar la naturaleza real de la existencia y la vida; empieza a vivir en una especie de mundo soñado que empieza a tomar apariencia de realidad.

Es una buena sensación para la mente porque le atemorizan los cambios, por la simple razón de

¿Quién sabe lo que éstos traerán?

Bueno o malo. Una cosa es segura, que los cambios desacomodarán tu mundo de ilusiones, esperanzas, sueños.
La mente es como un niño jugando en la playa, haciendo castillos de arena. Por un instante parece que el castillo está listo, pero está hecho de arena movediza.
En cualquier momento vendrá una leve brisa y lo tirará al suelo.
Pero empezamos a vivir en ese castillo soñado.
Empezamos a sentir que hemos encontrado algo que para siempre permanecerá con nosotros.

Pero el tiempo continuamente sigue perturbando la mente. Parece duro, pero en verdad es la gran compasión de la existencia para que permanezcas siempre contigo.
No te permite hacer reales las apariencias.
No te da la oportunidad de aceptar máscaras en vez de tu propia cara, tu cara original.

La gente piensa que el permanecer firme en sus principios le da cierta fuerza. Se equivoca. Esto simplemente absorbe toda su fuerza. Es la gente más débil de la tierra.



Ellos son como niños que crecen y siguen usando los mismos pijamas que cuando eran bebés. Ahora se ven ridículos, se sienten en dificultades. Tienen que sujetarlos todo el tiempo porque se les caen y la gente se ríe de ellos.
No, a medida que creces, tus pijamas también deben crecer. Pero como los pijamas no crecen, tienes que cambiarlos.

OSHO