Todos los métodos meditativos te ayudan a regresar.
Tiéndete en tu cama por la noche y haz un esfuerzo diario de una hora, cada día. Al principio será un esfuerzo, pero poco después será fácil y disfrutarás. Cuanto más retrocedas, más libre y mejor te sentirás.
La naturaleza es inconmensurable, y todas las leyes humanas son limitadas y estrechas. Son como túneles: cuanto más penetras en ellos más estrechos se vuelven. Y en un momento se convierten en un callejón sin salida, y ya no puedes ir a ninguna parte, y el túnel se convierte en tu tumba. Así es como todo el mundo queda atrapado.
Si realmente quieres liberarte, cierra los ojos antes de quedarte dormido por la noche y regresa a re-vivir el pasado.
No corras, no hay prisa; no puedes hacerlo en un día; te llevará al menos tres meses. No corras. No te limites a recordar, re-vive. Recordar no te ayudará porque es intelectual, permanecerás ajeno, sin implicarte.
Re-vive.
¿Qué quiero decir con re-vive?
¿Qué quiero decir con re-vive?
Regresar como si volviese a suceder.
Al principio será “como si”, pero poco después se hará realidad. Tu ser reprimido, incompleto, está ahí, luchando por liberarse. Regresa y poco después, en tres semanas, alcanzarás la barrera. Tras esa barrera sabrás que eras libre, natural, y que esa barrera creó todo el problema. Desde entonces nunca fuiste natural. También encontrarás a tu madre, a tu padre, de pie junto a la barrera; por eso lo has olvidado todo tan completamente.
Si recuerdas, no serás capaz de hacerlo más allá de cuatro años porque la barrera es demasiado grande. Lo bloquea todo.
Si recuerdas, no serás capaz de hacerlo más allá de cuatro años porque la barrera es demasiado grande. Lo bloquea todo.
Si no fuese así,
¿Por qué no podrías recordar más allá de los cuatro años de edad? ¿Por qué lo has olvidado por completo?
Tu mente estaba ahí. Disfrutaste, sufriste, pasaste muchas experiencias… ¿por qué las has olvidado todas? No has olvidado. Pero esa barrera ha hecho que reprimas todo en lo profundo del inconsciente. Por eso la gente dice que su infancia fue hermosa. Creen que la infancia fue un paraíso. No lo fue, pero lo parece porque no puedes recordar. Es un espacio en blanco.
No corras. Poco a poco irán surgiendo cosas. Se removerá el polvo del pasado. Sudarás, te asustarás: tu mente dirá:
No corras. Poco a poco irán surgiendo cosas. Se removerá el polvo del pasado. Sudarás, te asustarás: tu mente dirá:
“¿Qué estás haciendo? ¡Vuelve, vuelve al futuro!”
La mente siempre habla de ir al futuro, porque entonces el pasado permanece intacto.
Si de verdad quieres convertirte en meditador, primero vete al pasado. Si has tomado el camino equivocado en algún cruce, la única manera de solucionarlo es regresar al cruce y tomar el camino correcto; no hay otro modo. Desde donde estás ahora no puedes tomar el camino correcto. No hay camino correcto, debes regresar.
Y cuando digo re-vive, quiero decir que permitas que también suceda en el cuerpo. Recuerda el día en que te tocabas el centro sexual y tu padre o tu madre te dijo que apartases la mano. Recuerda su mirada, su rostro; todo parecía condenarte.
Si de verdad quieres convertirte en meditador, primero vete al pasado. Si has tomado el camino equivocado en algún cruce, la única manera de solucionarlo es regresar al cruce y tomar el camino correcto; no hay otro modo. Desde donde estás ahora no puedes tomar el camino correcto. No hay camino correcto, debes regresar.
Y cuando digo re-vive, quiero decir que permitas que también suceda en el cuerpo. Recuerda el día en que te tocabas el centro sexual y tu padre o tu madre te dijo que apartases la mano. Recuerda su mirada, su rostro; todo parecía condenarte.
Vuelve a ver a tu padre, de pie, con el mismo rostro, los mismos ojos, el gesto, la condena en la mirada, todo. Y no solo eso, también debes sentir la sensación de ese día, el encogimiento, el estrechamiento de tu conciencia, la herida que crearon, la condena.
Un niño está tan indefenso que debe seguir tus órdenes; digas lo que digas, él debe hacerlo. Aunque vaya contra tu naturaleza deberá hacerlo. Está tan indefenso que no puede vivir sin ti; depende de ti.
Observa toda esa indefensión. Siéntela en tu cuerpo.
Un niño está tan indefenso que debe seguir tus órdenes; digas lo que digas, él debe hacerlo. Aunque vaya contra tu naturaleza deberá hacerlo. Está tan indefenso que no puede vivir sin ti; depende de ti.
Observa toda esa indefensión. Siéntela en tu cuerpo.
Puedes empezar a gritar, a llorar. Puedes patalear.
Tal vez quieras pegar a tu padre, porque entonces no lo hiciste y eso es lo que quedó incompleto. No podrás perdonar a tu padre a menos que le pegues en este momento revivido.
Por eso ningún niño puede perdonar, ni olvidar a sus padres. Siempre están allí porque hay algo erróneo en ellos.
Regresa, revive esos momentos, y poco a poco podrás profundizar más y más. De repente el túnel desaparece, has pasado la barrera.
Te encuentras bajo un cielo infinitamente amplio; vuelves a ser un niño.
OSHO



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada