
Lo que en el mundo se conoce como carisma es simplemente una mente que sabe cómo relajarse y dejar que la energía se recupere, así que cuando habla es poesía, cuando habla es evangelio, cuando habla no necesita dar evidencia o lógica alguna; tan sólo su propia energía es suficiente para influir en la gente.
Y la gente siempre ha sabido que hay algo aunque nunca haya sido capaz de concretar lo que ha llamado carisma.
Quizá sea yo quien por primera vez te esté diciendo qué es el carisma, porque yo lo sé por mi propia experiencia.
Una mente que trabaje día y noche tiene que estar débil, apática, inexpresiva, arrastrándose de alguna manera.
Como mucho, es utilitaria; te puede servir para comprar verduras. Pero no da para más.
Así que millones de personas que podrían ser carismáticas se mantienen pobres, inexpresivas, sin ninguna autoridad, sin ningún poder.
Si es posible dejar la mente en silencio y utilizarla solamente cuando se la necesite (y lo es), entonces vuelve con una fuerza impetuosa. Ha reunido tanta energía que cada palabra pronunciada va directamente a tu corazón.
La gente piensa que esas mentes de personalidades carismáticas son hipnóticas; no es así. En realidad son tan poderosas, tan frescas siempre es primavera.
Esto en lo que concierne a la mente.
En lo concerniente al ser, el silencio abre un nuevo universo de eternidad, de inmortalidad, de todo lo que puedas imaginar como felicidad, bendición; de ahí mi insistencia en que la meditación es la religión esencial, la única religión.
No se necesita nada más. Todo lo demás es ritual no esencial.
La meditación es justamente la esencia, la mismísima esencia. No puedes restarle nada. Y te proporciona ambos mundos.
Te da el otro mundo (el divino, el mundo de divinidad) y también te da este mundo.
Así que entonces no eres pobre.
Tienes cierta riqueza, pero no la que proporciona el dinero.
Hay muchas clases de riquezas, y en la escala de la riqueza, la riqueza en dinero es la categoría inferior. Déjame decírtelo de esta manera: el millonario es el más pobre de los ricos.
Desde el punto de vista de un pobre, es el más rico de los pobres. Comparado con la riqueza de un artista creativo, de un bailarín, de un músico, de un científico, es el más pobre de los hombres ricos. Y en lo concerniente al mundo del despertar fundamental ni siquiera se le puede llamar rico.
La meditación te hará supremamente rico proporcionándote el mundo de tu ser interior; y también relativamente rico, porque liberará los poderes de tu mente en cualquiera que sea el talento que tengas.
Mi propia experiencia es que todo el mundo ha nacido con un determinado talento, y hasta que uno no viva ese talento en toda su plenitud, algo en él quedará insatisfecho.
Seguirá sintiendo que falta algo que debería estar ahí.
Dale un descanso a la mente; ¡lo necesita!
Y es tan sencillo: simplemente conviértete en su testigo.
Y te dará ambas cosas. Poco a poco la mente empieza a aprender a estar en silencio.
Y una vez que sabe que estando en silencio se hace más fuerte, entonces sus palabras no son sólo palabras; tienen una validez, una riqueza y una cualidad que nunca antes habían tenido; tanto, que van directas, como flechas.
Traspasan las barreras lógicas y alcanzan el corazón de lleno.
La mente es un buen sirviente de inmenso poder en las manos del silencio.
Entonces el ser es el maestro, y el maestro puede utilizar la mente cuando la necesite y puede apagarla cuando no la necesite.
OSHO